domingo, 7 de junio de 2009

Las impaciencias no son buenas

Algo parecido me ocurrió a mí con la suerte de que me di cuenta a tiempo y pude pisar a fondo el freno.
Por cuarta o quinta vez pude oler parte de mis pastillas de freno en forma de nube blanca, solo por que una persona tenía mucha prisa.

Afortunadamente, no pasó nada y por lo menos la persona que provocó que tuviera que frenar me pidió disculpas, si, hay gente que encima de hacerte frenar fuerte te mira mal y te insulta.